super saludos desde huelva……….
Muy bien, vete. De este bosque no saldrás
hasta que te haya atormentado por tu afrenta.
Mi buen Robín, acércate. ¿Recuerdas
que una vez, sentado en un promontorio,
oí a una sirena montada en un delfín
entonar tan dulces y armoniosas melodías
que el rudo mar se volvió amable con su canto
y algunas estrellas saltaron locas de su esfera
oyendo a la ninfa de los mares?
[…]
Aquella vez yo vi (tú no podías),
volando entre la fría luna y la tierra,
a Cupido todo armado. Apuntó bien
a una hermosa virgen que reinaba en Occidente
y disparó con energía su amoroso dardo
cual si fuera a atravesar cien mil corazones.
Mas yo vi que los castos rayos de la luna
detenían la fogosa flecha de Cupido
y que la regia vestal seguía caminando
con sus puros pensamientos, libre de amores.
😉 😉 😉 😉 😉