En estos días de calor, piscinas y playas es muy complejo concentrarse estudiando y es preciso tener una fuerza de voluntad de hierro para no dejar los libros, apuntes, leyes… aparcados en la zona de estudio e irnos a disfrutar del verano. Y, ¿cómo conseguimos permanecer luchando a pesar de las distracciones y adversidades? ¿cuál es el motor que nos mueve, que nos hace seguir al pie del cañón? La respuesta a estas preguntas siempre será la misma: la motivación, las ganas de tener un trabajo fijo y lograr nuestros sueños. Por eso es fundamental mantener en nuestra mente esos mensajes de ánimo y confianza que nos hacen sentir fuertes, tales como “yo puedo”, “yo lo voy a conseguir y entonces me reiré del mundo y habrá merecido la pena todo el esfuerzo”… cada uno ha de buscar cuáles son esas pautas, esas directrices que nos van a hacer crecer como opositor, como estudiante y seguir avanzando… y así mantendremos viva la ilusión. No podemos permitirnos venirnos abajo y perder la seguridad… porque el destino depende de uno mismo y si nos proponemos obtener algo podemos conseguirlo si nos empeñamos en ello, lo único necesario es constancia, esfuerzo y paciencia. No olvidéis jamás que… “el que la sigue la consigue”.
Mucha fuerza y ánimo!
Saludos.