La estación del fracaso es el perído más propicio para sembrar las semillas del éxito. Aunque seas azotado por el látigo de las circunstancias, mantén la cabeza erguida. No importa cuántas veces hayas fracasado; trata siempre una vez más.
Aun cuando creas que ya no podrás continuar luchando o que hayas hecho ya cuanto podías, lucha siempre, hasta que tus esfuerzos se vean coronados por el éxito.
Dedicado a jjdiaz. 😉