Tienes toda la razón, pero estás arando el mar. Como siempre, pasarán de todo. Los que lo sufrimos el año pasado, lo sabemos bien: eso sí fue un desastre, un caos en toda regla, con ordenadores caídos, gente a la que se la llamaba 5 ó 6 horas después de la hora de su turno, gente que tenía que irse a su casa con las maletas por la facultad… Increíble, pero cierto. No van a cambiar, por mucha reclamación que pongamos y el Defensor del Pueblo es un adorno más que otra cosa. Es muy loable lo que haces, pero inútil de todo punto.
Ojalá tuvieras suerte y cambiase algo, pero ni con 100.000 quejas se logra nada en este país.
Saludos.