Buenas tardes, lectores de Opositando: 

Arrancamos la semana con una nueva entrada de @retodeunaopositora. En esta entrada podréis volver a sentiros identificados y llegar a comprender lo que ella ya ha entendido: Todo es posible con esfuerzo. 

Feliz tarde de lunes. 


Cuando empecé a opositar una de las cosas que más me impresionó fue la cantidad de artículos y temario que debería memorizar. Espantada, me pareció imposible de conseguir.

Nunca he sido una persona que brilla por su inteligencia ¡ya me gustaría! He estudiado mucho, con el doble de esfuerzo que los demás, para lograr salir adelante y mi método de estudio hasta el momento consistía en hacerlo comprendiendo, analizando, pero no literalmente memorizando.

Es cierto que a base de comprender lo que estudias las cosas se quedan y ésta es la primera fase de la memorización, para después descargarlo tal cual en un examen.

Mi abuela, que en el cielo está, no tenía estudios. Nació en el seno de una familia de campo, humilde y sin escolaridad. Aprendió a leer, escribir, sumar y restar lo más básico.

Aun así, era una mujer muy sabia y con una gran memoria.

Me hacía cuentos de fulanito y menganito, de pasajes de su vida que ocurrieron 70 años atrás. Me recitaba poesías y miles de refranes, sin intercambiar letra, no como hago yo en ocasiones. Me cantaba las canciones de su infancia de manera impecable, tal cual fueron cantadas por su madre.

Ella no había asistido a una escuela, ¿entonces cómo tenía tanta memoria?

Porque la memoria está en todos nosotros. Como lo lees, en ti también. Ella escuchaba repetidamente esos poemas y canciones en su infancia, las cantaba a sus hijos, luego a sus nietos. Fue tarareando a través de los años, sus letras y melodías. No las olvidaba porque las iba repitiendo en lo que ahora llamamos a largo plazo.

¿O es que no sabes letras de canciones? Las has memorizado, ¿verdad? ¿Y los números de teléfonos? ¿Y las fechas de aniversarios?

Ahora, lejos de estar aterrada con la palabra memorización, me sonrío recordando a mi estrella y comienzo memorizando artículo por artículo, me hago esquemas de ellos, los visualizo y lo que me creía inalcanzable, hoy es una realidad. Llevo muy poco opositando, pero me siento orgullosa de haber podido superar este miedo y ya no hay nada que me pueda parar.

Hay que borrar de la mente que no puedes, hay que eliminar este obstáculo que eres tú mismo. Todo lo que te propones es POSIBLE, solo tienes que echarle ganas.

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Testimonios de nuestros aprobados

Es para mí un gran orgullo y satisfacción haber aprobado la oposición del Cuerpo de Auxilio Judicial de la Administración de Justicia compaginando trabajo y estudio. Han sido cinco años de estudio, renuncias, sacrificios, constancia y esfuerzo constante.
Manuel García.- Oferta de Empleo Público de Justicia 2015