Buenas tardes. Comenzamos octubre con un nuevo post, realmente interesante, de nuestra bloguera y amiga María; en el que nos habla sobre los complicados momentos y las complicadas decisiones por las que pasa un opositor cuando se va acercando el ansiado y temido examen. Os recomendamos su lectura, estamos convencidos que os ayudará. 

¡Hola a todos!

A medida que se va acercando la fecha del examen, los nervios y la presión aumentan, así como también las horas de estudio. Hay que aprovechar al máximo los días que nos quedan y eso pasa por aumentar las horas diarias, hasta el punto de que muchos suprimimos el día libre.

Los que llevamos más tiempo opositando sabemos lo que es tener que decir que no a un montón de planes. Los que acabéis de empezar, seguid leyendo porque seguramente os vaya a pasar y así podéis estar prevenidos.

Siempre he defendido que la oposición debe tomarse como un trabajo, un trabajo en el que a pesar de que a final de mes no nos pagan un sueldo, hemos de cumplir unos objetivos ante un jefe, que en este caso es nuestro preparador. Y para cumplir con esos objetivos semanales hay que tener unos horarios y deben respetarse lo máximo posible.

El hecho de que nuestro “puesto de trabajo” esté en casa o en la biblioteca, no significa que podamos saltárnoslo como se nos antoje, o más bien, como se le antoje al resto.

Pongámonos en situación, ¿se nos ocurriría decirle a un/a amigo/a o familiar que abandonara su puesto de trabajo para tomar un café a media tarde o para ir de compras durante la mañana? Creo que no. Pues en nuestro caso es lo mismo. No sirve el “nadie se va a enterar”, “mañana recuperas” o el “esta semana lleva menos temas”. Me voy a enterar yo cuando vaya a la preparadora con menos temas, me voy a enterar yo cuando rece para que la preparadora no me pida ese tema que llevo menos estudiado, me voy a enterar yo cuando mañana tenga que hacer lo que corresponda del día más lo que no hice el día anterior, me voy a enterar yo que no estoy cumpliendo con mi obligación. Porque por supuesto que nos encantaría no perdernos nada, no tener que rechazar planes, cumpleaños o puentes, no es que no queramos, es que no podemos. Ahora éste es mi trabajo.

Muchos diréis que es egoísmo, yo digo que es responsabilidad. Responsabilidad de hacer lo que hemos elegido para decir SI a todo lo que venga cuando hayamos conseguido la plaza. Responsabilidad de cumplir no sólo con el preparador, sino con nosotros mismos. La oposición no es un pasar el rato. La oposición implica renunciar a muchas cosas durante un tiempo para después recuperar todo lo que nos hemos perdido. Rechazar planes para poder obtener nuestra recompensa.

Y con esto no quiero decir que tengamos que estar encerrados en casa, por supuesto que no. Necesitamos salir de casa, que nos dé el aire, tener ratos para nosotros mismos y para nuestro entorno, estar con nuestra familia y amigos pero creo que para eso está el día libre y el ratito del día de después del cante.

¡Mucho ánimo a todos!

¡Un saludo!

 

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#opositasesopositas

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Testimonios de nuestros aprobados

Es para mí un gran orgullo y satisfacción haber aprobado la oposición del Cuerpo de Auxilio Judicial de la Administración de Justicia compaginando trabajo y estudio. Han sido cinco años de estudio, renuncias, sacrificios, constancia y esfuerzo constante.
Manuel García.- Oferta de Empleo Público de Justicia 2015